sábado 4 de julio de 2009
Robo
Mi amigo Ulises Dumond tiene posteado un video fenomenal. Y, como le prometí robárselo, cumplo. Me hizo cagar de la risa.
lunes 29 de junio de 2009
Hasta el final
Hola mi amor, volvieron los gorilas, están felices... Me hacen reír el culo, creen que ganaron algo. Pobrecitos... Me dan un poco de pena. Los veo asomando la cabeza mientras del OGT se van sacando la poronga que tienen metida desde hace seis años, manga de putos. Pero vos ahí, tranquila... "Toma pastillas!! Ay, Cristina toma rivotril, por eso está sedada..." pero chupame un huevo, gil ordinario, y vos qué tomás? el 60? la reconcha de tu madre... Acá todo el mundo se mete cualquier cosa en la nariz, en la boca, en el ojete, pero la presidenta no se puede tomar una pastita?? Pero déjense de joder. Igual, qué carajo me importa, con pastillas o sin ellas, estoy preso de tu sonrisa, de tus gestos, de tus manos, de tu pelo recogido. Tengo ganas de ratificarte mi amor, una vez más, porque tengo ganas de acompañarte, siempre, como te acompaño desde el primer día que quedé atravesado por esos ojos grandes, cuando todavía eras una humilde senadora. Con vos siempre, mi amor, a morir.
domingo 31 de mayo de 2009
Chau
No entiendo una mierda de música, no entiendo un carajo de rocanrol. En esto, como en todo lo que tiene que ver con mi acercamiento a las expresiones culturales, sólo me guío por una regla: me gusta o no me gusta. Eso puede ir acompañado de una cierta simpatía con el artista por tal o cual motivo. En el caso de Los Piojos tiene que ver con un hecho acontecido en el año 1995 (cómo pasa el tiempo).
Una vez más, en ese entonces, el progresismo periodístico daba muestras de lo mierda que es. Página 12 rajaba a más de 70 personas, negaba que se hubiera vendido a Clarín y sólo le echaba la culpa a una extraña reestructuración. Y digo extraña porque en la cuidadosa selección que hicieron los gerentes y dueños de Página 12 no se olvidaron de ningún activista, ni militante, ni de nadie que alguna vez hubiera expresado cierto desagrado con la política empresaria, o se haya quejado de los bajos sueldos, o de alguna manera haya enfrentado a la patronal como una más, sin considerar su carácter "progresista".
Tras varias semanas de paros, que incluyeron un piquete en la puerta del diario, allá en la calle Belgrano, los trabajadores organizaron un recital solidario. Tocaron varias bandas que después hicieron bastante bulla (como Un cuartito, La Bersuit, la Renga, Los Piojos, las Manos de Filippi) y algún consagrado como el Negro Jairo.
Pistolas fue el tema que me llamó la atención, a partir de allí seguí a la banda, no como fan ni nada que se le parezca, ni aguante ni nada de eso. Salía un disco, lo robaba o lo compraba, y lo escuchaba.
No me importa lo que fue después de Ciro y sus muchachos, no me importa si se vendieron o entregaron a la hermana y a la madre; los tipos fueron solidarios con gente que se lo merecía. Ahí estaba Ciro, con su armónica, endulzando mi oído tan duro. Y hoy retomo este blog para despedirme de ellos, porque se van. Volverán de otra forma, seguramente, hará cada uno su carrera de la manera que se le cante el ojete. Pero a mí ya me chupará un huevo. Los Piojos ya no están, pero estuvieron cuando había que estar.
Una vez más, en ese entonces, el progresismo periodístico daba muestras de lo mierda que es. Página 12 rajaba a más de 70 personas, negaba que se hubiera vendido a Clarín y sólo le echaba la culpa a una extraña reestructuración. Y digo extraña porque en la cuidadosa selección que hicieron los gerentes y dueños de Página 12 no se olvidaron de ningún activista, ni militante, ni de nadie que alguna vez hubiera expresado cierto desagrado con la política empresaria, o se haya quejado de los bajos sueldos, o de alguna manera haya enfrentado a la patronal como una más, sin considerar su carácter "progresista".
Tras varias semanas de paros, que incluyeron un piquete en la puerta del diario, allá en la calle Belgrano, los trabajadores organizaron un recital solidario. Tocaron varias bandas que después hicieron bastante bulla (como Un cuartito, La Bersuit, la Renga, Los Piojos, las Manos de Filippi) y algún consagrado como el Negro Jairo.
Pistolas fue el tema que me llamó la atención, a partir de allí seguí a la banda, no como fan ni nada que se le parezca, ni aguante ni nada de eso. Salía un disco, lo robaba o lo compraba, y lo escuchaba.
No me importa lo que fue después de Ciro y sus muchachos, no me importa si se vendieron o entregaron a la hermana y a la madre; los tipos fueron solidarios con gente que se lo merecía. Ahí estaba Ciro, con su armónica, endulzando mi oído tan duro. Y hoy retomo este blog para despedirme de ellos, porque se van. Volverán de otra forma, seguramente, hará cada uno su carrera de la manera que se le cante el ojete. Pero a mí ya me chupará un huevo. Los Piojos ya no están, pero estuvieron cuando había que estar.
viernes 24 de abril de 2009
Se me acabó la nafta

Carlos Alberto Reutemann, hoy ala derecha del justicialismo, devenido a la política gracias a su padrino Carlos Menem (igual que Scioli), venía ganando de punta a punta del Gran Premio de la Argentina, en 1974, a bordo de su Brabham BT 44, si la memoria no me falla. Yo pensé que era joda que le decían Lole por lo'lechone, pero no. Resulta que es verdadero que allá en el campo santafesino el pibe se copaba viendo a los hijos de los chanchos que luego irían a engalanar la parrilla. Pero bueno, la historia dice (ma qué historia, yo lo viví, aunque no estuve en el autódromo) que Reutemann iba a ganar la carrera que prácticamente había punteado desde el inicio. Pero faltando media vuelta (es decir, menos de veinte cuadras) el auto se quedó sin nafta. La mala suerte acompañaría al Lole durante toda su vida deportiva. En realidad es un decir, porque era un excelente piloto que no salió campeón mundial por caprichos del destino. Además, se llenó de guita. Yo no recuerdo si antes se usaba la frase "me quedé sin nafta"; pero sí sé que a partir de ese hecho, la mayoría de los argentinos entendemos qué se quiere decir cuando escuchamos "me quedé sin nafta"; también está la variante "a vos no te da la nasta, gil", como dice el Negro Pablo a Ricardito en Okupas. Pero esto ya tiene otra connotación. Esta pequeña introducción es para decir, simplemente, que hasta que no levanten el paro los estacioneros y yo pueda volver a cargar Super Fangio XXI, este blog está hasta las pelotas. Es decir, se me acabaron el tiempo, las ganas, la inventiva, etcétera, es decir, me quedé sin nafta. Hasta más ver.
miércoles 8 de abril de 2009
Surprise!!
Analía entró, se sacó las zapatillas, las medias y el pantalón. Se tiró en la cama, exhausta. El día había sido largo. "El trabajo y el estudio son incompatibles", pensó. Se lamentó de no vivir en una sociedad más igualitaria, en la que los jóvenes se dediquen a estudiar, los adultos a trabajar y los viejos a viajar. Pero claro, eso acá no. Para vivir hay que pelarse el culo. Entrecerró los ojos, volteó la cabeza y vio la PC. Bue, no todo está tan mal, tengo la computadora en mi pieza, después de mucho bregar por ella. Los padres accedieron a prestarle el dinero que ella devolvería con su trabajo. Relajarse está bien, pensó, pero qué mejor que chatear-chusmear un poco con los amigos. Por algún extraño motivo eligió para entrar al msn una de sus direcciones "ocultas", esa q pocos conocen. Mientras escuchaba música, decidió que, viernes a la tarde, y como preludio de una noche divertida, lo mejor era pasarla bien. Se conectó con El Príncipe. Ya había tenido un par de charlas, compartían gustos y tenían casi la misma edad. La charla se extendió por dos horas, nunca habían chateado tanto, se contaron todo lo q se le puede contar a una pantalla con letras. Es decir, nada de nombres reales, ni barrio, ni menciones a colegios, universidades ni nada. Aun así, la charla fue adquiriendo cierta intimidad, más bien bastante intimidad. Casi sin darse cuenta Analía estaba tocándose mientras El Príncipe decía alguna que otra grosería muy medida, lo suficiente como para que a Analía la estallara el bocho. Se imaginaba del otro lado al Príncipe, con su miembro grueso en la mano, subiendo y bajando frenéticamente mientras ella, mucho más lanzada, le relataba palabra por palabra cómo le gustaba que se lo hicieran. Nunca había llegado por chat a ese extremo, pero El Prínciple la fue llevando bien. Después de acabar, según le confesó y después de preguntar si ella también había terminado, El Príncipe le propuso verse. Analía dudó. Le dijo que le iba a contestar otro día. El Príncipel le dijo que esperaría, mientras tanto, impaciente. A los pocos días Analía entró de nuevo al chat, buscó rápidamente al Príncipe con la idea de decirle que sí, que se verían para ver qué onda. El Príncipe, ni lerdo ni perezoso, había subido una foto. Analía se puso primero blanca, después roja, luego palideció. Alcanzó a leer el primer mensaje del Príncipe: "hola princesa!! al fin apareciste, te estaba esperando". Luego cortó. Analía vio en esa foto a su primo Edgardo, el hijo de su tía Eva. Se conocían desde chicos, habían llegado a intercambiar algún beso furtivo, la adolescencia trajo otros amigos y la separación de la familia. Pero cada tanto lo veía a Edgardo, en fiestas y reuniones familiares. Ya no tenían tanto feeling, pero la pasaban bien cada vez que se encontraban. Analía sintió mucha vergüenza y solamente se animó a contárselo a una amiga que, fiel a su género, también me lo contó a mí. Y yo, fiel a mí mismo, lo reproduzco acá. Analía no chateó más con El Príncipe y evita las reuniones familiares. Eso sí, cada tanto le dedica alguna a su primo Edgardo, ahora que sabe que la tiene gruesa.
jueves 2 de abril de 2009
Un clavo saca otro clavo
Desde hace unos meses, con el derechoso vuelco dado por Víctor Hugo Morales, estaba como huérfano de referentes en el periodismo deportivo. Pero ahora se viene a transformar el gran Alejandro Apo en una más que interesante opción para escuchar. No el programa, que puede gustar o no, encima en esa radio de mierda; pero sí para prestar atención a sus comentarios. Aguante Apo, carajo. Yo te banco, la gran puta.
martes 31 de marzo de 2009
Polémica

Aprovechando las interesantes puteadas en los comentarios del post anterior, es que sigo con el tema. Los anónimos fachitos que entraron a putear, indudablemente, se comen el verso de la televisión o fueron, ellos mismos, víctimas de algún hecho. Pero vamos al hecho chiquitito comentado allí: la putona ésa tuvo que terminar admitiendo que no la robaron, no pudo comprobar absolutamente nada, las cámaras del shopping al que dijo que fue nunca registraron ni la entrada ni la salida de la camioneta. El vehículo tampoco tiene un rasguño. Según el relato, los tipos le pegaron trompadas al vidrio. Bueno, estaba blindado, dirán. Y no le pegaron una sola trompada o patada a la puerta? Nada de nada? O sea, qué estaba haciendo esta chiquilla? A caballo de la inseguridad hacer su propio negocio, con las empresas de blindados, o tal vez con ella misma, posicionándose como mediática para cobrar unos mangos por aparecer en televisión. Mientras, decenas de minutos por radio y televisión, centímetros en los diarios, para una puta de dos pesos, y además mentirosa. Eso intenta reflejar el post, la seriedad de los medios de comunicación para informar sobre la inseguridad. Por qué no leen las declaraciones de Argibay Molina, la juez de la Corte? Lean los pocos informes serios que se publicaron sobre el punto y verán que la inseguridad es una construcción. Lo que no quiera decir que no exista. Tengo tantas posibilidades de que me afanen o que un chorro me meta un cuetazo como de que me atropelle un colectivo, un auto o que me lleve puesto un chabón en moto. Se me puede tirar abajo del auto un borracho, una vieja que no ve, o un pibe distraído o pasado de faso. Me puede pasar alguna de estas cosas, o todas, o ninguna. Pero los medios seguirán hablando de inseguridad porque es lo que les sirve para su sociedad modelo. Un modelo que permite excluir a los cabezas, a los negros, porque son todos sospechosos de ser chorros o asesinos. En cambio, el pibito que maneja la 4 x 4 a 180 por la General Paz, a ése no lo pueden excluir, porque son ellos mismos. Segundo, ni el anterior post ni éste intentan defender o ensalzar al chorro. Psicológicamente está comprobado que el robo es una violación, no importa si me roban dos lucas o el anillo recuerdo de mi primera comunión o la foto de Riquelme autografiada. En ese marco, cuando me bolsiquean o me afanan, al chabón lo querés poner ahí mismo, eso es así. Pero un segundo después ya sabés que no lo tenés que hacer, ni lo podés hacer. Ayer un tachero me contaba que en un viaje hacia la zona de Tapiales le indicaron mal cómo salir y apareció en la calle principal de una villa. Tuvo que pasar, a paso de hombre, por una callecita angostita, lo podrían haber afanado, culeado y matado y la familia nunca se iba a enterar. Qué le pasó? Nada. Fueron los segundos más largos de su vida. Pero no le pasó nada. Y por qué? Porque el 90 por ciento de la villa, los que estaban en la puerta tomando mate y lo junaban como sapo de otro pozo, son gente de laburo, cartoneros, limpia oficinas, repartidores, dealers. Entonces, muchachos, no hay que ponerse tan de punta; a menos que sean realmente fachos y quieran liquidar a media humanidad. Y si soy víctima de la inseguridad, o tengo la mala suerte de que le toque a alguien de mi familia, no me voy a ir a rezar, ni a hacer marchas, haré el duelo y después buscaré toda mi vida al que me cagó la vida y se la voy a cagar a él. Eso no impide que yo siga pensando que tanto él como yo seremos víctimas de un sistema injusto y perverso, que gente como ustedes, anónimos del post anterior, ayudan a que sea todavía peor.
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