
Me están hinchando los huevos todos estos tipos, como los de 6-7-8, que salen horrorizados a denunciar las bajezas que escribieron personajes tales como Joaquín Morales Solá, Carlos Pagni y Eduardo van der Kooy. ¿Qué esperaban? ¿Que vayan a visitar a Kirchner al sanatorio y le lleven flores a Cristina? ¿Cuántas veces hemos jodido con la salud ajena? ¿O acaso nadie le deseó la muerte a Videla, Astiz, Camps, etcétera? Conozco gente que brindó cuando se murió helicopterizado Carlitos Menem Jr. Entonces, no jodamos, mirá si Morales Solá –cómplice de la dictadura– se va a hacer problema por desearle la muerte a Kirchner. Ese tipo no tiene dramas de ninguna naturaleza. Así que, muchachos, basta de hipocresía y deseemos el mal a toda la gente que odiamos, para eso está el mundo. Para buenos están los curas católicos, que de tan bonachones cada tanto agrandan alguna arandela de carne. Porque al fin de cuentas, enfermos, lo que se dice enfermos, estamos todos.