domingo, 14 de diciembre de 2008

Amores no correspondidos

El otro día me encontré con mi amigo el Tano. Hacía mucho que no lo veía. El Tano no es de mis amigos de la infancia, lo conocí ya en mi juventud, hijo de periodistas y muy talentoso. Sabía que el padre del Tano había fallecido y, colgado como soy, no lo llamé para saludarlo. Hace algunas semanas lo encontré por la calle, bastante distraído.
-Tanito, qué hacés?
-Peralta, tanto tiempo!! Cómo te borraste, eh!!!
-Sí, Tano, soy un desastre, perdoname hermano...
-No pasa nada...
-Tu vieja, Tano?
-Y... ahí anda, reponiéndose, pobre. Pero yo creo que estoy peor.
-Vas a extrañarlo, esto no es como una mascota, un laburo, una noviecita; es tu viejo, y no te vas acostumbrar nunca a que no esté.
-Sí, seguro; pero lo que a mí me mató fue lo que lo vi sufrir antes de morir.
-Pobre, che, él no se merecía morir así...
-Pero no fue por la enfermedad, sabés? No, mi viejo, ya grande a punto de morir, sufríó de amor, Peralta, y eso no me lo voy a poder olvidar en la puta vida.
-...
-Vamos a tomar un café y te cuento?

* * *

-Resulta que un día llego al hospital, y lo encuentro a mi viejo solo, llorando. Papá, qué pasa?, le dije. Hijo, creo que sos la única persona que en este momento podrá entenderme. Si me prometés que lo que te cuente no va a cambiar tu opinión de mí... quiero que sepas que siempre intenté ser el mejor padre, seguramente no lo logré... Viejo, dale, no te pongas así, para mí sos el mejor padre del mundo, y nada de lo que digas va a cambiar eso, le dije. Y entonces me contó:
"Hace muchos años, vos todavía eras chico, casi adolescente, yo trabajaba en el banco, te acordás? Por mi laburo estaba constantemente en contacto con gente de otras sucursales, hablando por teléfono, nos tratábamos como amigos y no nos conocíamos. Un día, una compañera de otra sucursal con quien yo me pasaba horas hablando, me dijo de conocernos. Yo medio que dudé, pero finalmente me decidí a conocerla. Nos citamos en un bar, y para reconocernos yo fui con una corbata bordó y ella con el libro El principito sobre la mesa. Bueno, nos conocimos, charlamos un montón, y finalmente quedamos en volver a vernos. Fue un encuentro agradable, nada más. Pero volvimos a vernos, una y otra vez, y cada vez la pasábamos mejor charlando. Hasta que a ella la trasladaron a mi sucursal, y el contacto diario y la buena onda hicieron todo lo demás. Sin quererlo estaba enamorado hasta el caracú. Lo que antes no me atraía en ella, sus ojos grandes, su pelo renegrido, sus pestañas grandes como si fueran postizas, todo eso me la transformaba en la mujer más linda del mundo, creeme. Hasta cuando comía y hablaba con la boca llena y me escupía migas era hermosa.O cuando lloraba porque las injusticias de la vida se ensañan siempre con los más débiles. O cuando caminaba a servirse un café y de reojo me miraba y sonreía. Nunca vi a nadie sonreír así, con toda la cara, con esos dientes perfectos. A veces, simulando trabajar, hablábamos por teléfono, a pocos escritorios de distancia, varios minutos hablando. Mi día tenía dos momentos de felicidad: cuando ella llegaba y me decía hola!! y cuando a veces la llevaba a la casa de su madre, a la salida del trabajo. Vivía en una casa cuya puerta de entrada era de madera con vidrio repartido. La carita de ella quedaba justo entre dos vidrios, entonces se agachaba para poder verme y saludarme con la mano, a la vez que sonreía. De todas las mujeres que llevé a la casa, hijo, te juro, nadie se despedía como ella. Me había copado la vida. El matrimonio con tu madre empezó a estar cuestionado, pero ésa es otra historia, ya ves cómo terminó todo. El asunto es que no pude contener lo que sentía y, a sabiendas de que corría muchos riesgos, le dije lo que me pasaba..." -Viejo, estás bien? "Sí, ya se me va a pasar, es que me acuerdo de ese momento como si fuera hoy, sabés, y no puedo dejar de emocionarme... Cuando le tomé la mano... cuando estuve a punto de robarle un beso... fue lo más cerca que estuve de conseguir su amor. Pero ella no podía corresponderme, sentía algo lindo por mí, pero también era casada... disculpame, hijo..." Está bien, papá, desahogate tranquilo, nadie va a saber esto que me estás contando. "Después de mucho sufrir, y a pesar de que había descuidado tanto el trabajo, me ascendieron y me trasladaron. Antes de irme, en la despedida que me hicieron, me hice un huequito para entregarle una carta de amor, necesitaba hacerlo, necesitaba decirle lo bien que me había hecho conocerla. Ella, como todo gesto, me regaló una foto que nos habíamos sacado juntos. Para no llorar delante de ella apenas la abracé y me fui. La vi pocas veces más, y hasta creí olvidarla. Ni siquiera sé qué fue de ella. Y hoy, en esta cama, me acabo de dar cuenta que además de a tu madre y vos, que me amaron y me cuidaron, a la única persona que quisiera ver es a ella. Por eso lloro, porque no está, porque no sé qué se hizo, y hasta tengo la esperanza de que haya otra vida en donde pueda conocerla y podamos amarnos. Y sabés por qué te cuento esto, pichón? Porque la vida nos tiene reservadas siempre sorpresas, y hoy yo aprendí eso: que los amores, aunque no sean correspondidos, siguen siendo amores, y son tan fuertes como los otros. Me di cuenta de que después de tantos años no pude olvidarla, y todavía tengo en mi nariz el perfume de su pelo, y hasta siento en mis manos sua manos tibias y nerviosas..." Papá, qué puedo hacer? Querés que la busque y la traiga? Cómo se llama? "No, corazón, no; solamente quería que sepas eso, que el amor es amor siempre, ella para mí es ese amor no correspondido, de qué serviría verla ahora? Una vez que pase lo que tenga que pasar, y sabés a qué me refiero, buscala. En mi mesa de luz, mezclada entre un montón de cartas, vas a encontrar la foto y el nombre de ella, Dolores. Simplemente contale esto. No sé qué vida habrá hecho, y hasta tal vez le sirva saber que yo la amé todos estos años y que antes de irme de este mundo pensé en ella".
-...
-Estás bien, Tano, querés otro café?
-No, Peralta, disculpá que me desahogue con vos, sos la única persona a la que le conté la historia, por favor que no se te escape.
-Tranquilo, Tano, por la memoria de tu viejo que esto muere conmigo. Pero la encontraste?
-Todavía no... no sé, tengo miedo de que le haya pasado algo, que se haya muerto, que esté en un psiquiátrico... siento como que si eso pasa mi viejo se llevará una desilusión muy grande... y en realidad él no está, no se va a enterar, pero yo lo siento así...

Prometiéndole una vez más a mi amigo el Tano (que no se llama Tano, ni es Tano, ni el viejo laburó en un banco ni fue periodista) que no iba a contar nada, nos despedimos con un abrazo. Antes de decidirme a contar esta historia lo volví a consultar, le conté cómo era y él accedió. Por eso lo cuento acá, algo casi público, para que los pocos boludos que leen este blog y el pelotudo que lo hace no tengamos miedo de amar, nunca, porque es lo único de valor que nos llevamos al morir.

PD: inspirado en esta historia, Freddy Mercury nos dejó esta canción

20 comentarios:

renegado dijo...

Peralta, es un hijo de p. Ud sabe tocar las fibras más profundas. Todas verdades las que dijo, ojalá todo el mundo pueda vivir alguna historia así. Es algo que desarma totalmente y lo hace entregar hasta el adn. Vayase a la mierda carajo.

damoslastima dijo...

Muy linda la historia...se me esta ablandando.
La cancion de Freddie es una de las ultimas (sino la ultima) que grabo, y cuenta bastante como fue su vida.

Anónimo dijo...

Mire piluso, si se le está ablandando no es tan grave. O la pone dura de nuevo o se toma un viagra, viejo, qué joder. Ahora, si se refiere a que yo me estoy ablandando, le pregunto cuándo fui duro (no cuándo estuve duro porque no me conoce). Ahora si quiere lo mando un rato a la puta madre que lo parió, para que no me extrañe

Anónimo dijo...

La única manera de que el amor perdure en el tiempo es que no sea correspondido.
Si Romeo y Julieta no se cagaban muriendo, en un par de años empezaban con el sos igual a tu vieja!

Arqueros Sin Manos dijo...

Viejo del orto, cosas así no se le cuentan a un hijo ni pidiéndole perdón. Y la canción a lo mejor contará mucho de lo que fue la vida de Freddie Mercury, como dice Piluso, pero la escribió Roger Taylor. ¿Vio que las canciones buenas son buenas por lo que son y no por lo que representan?

Arqueros Sin Manos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ani. dijo...

caray, ni una opinión femenina, y justo caigo yo...
Lindo.
Permítame decirle, Sr. Teta, que disiento: el amor eterno existe, es sólo que es más raro que un unicornio.

ah, la cara de Freddie diciendo "I still love you" al final, me afloja hasta los elásticos.

buenas tardes

Anónimo dijo...

Claro que existe el amor eterno, Ani. Lo que pasa es que dura poco.

Anónimo dijo...

Todo lindo, todo lindo... pero el amor romántico déjenlo para la literatura o la poesía. El amor no es más que una construcción, y cuanto más rápido entendamos esto más provecho le sacaremos. Como dice Fernando Peña: "El amor es algo que nos hace más débiles".

El Doc 9 dijo...

A su modo espectacular, Peralta, usted nos cuentra esta historia que deja esperanza. Usted cuando quiere es un tieno y cuando quiere puede ser un hijo de puta muy divertido. Hoy, me ha dado esperanzo, la puta che. abrazo realmente, puteador

ani. dijo...

peralta, le dejo un saludo y le deseo que pase una feliz navidad, sea ud. del tipo festejador o no.
cualquier cosa, morfe, chupe, duerma y está todo de 10.
salud y buenos augurios!

Anónimo dijo...

Mire ani, soy más bien festejador, incluso hasta le podría decir que soy fiestero, pero tengo miedo de que esto se mal interprete. Gracias por sus hermosos deseos de morfichupinoni, he tratado de hacerle honor, vea. Lo mismo para usted

Anónimo dijo...

qué es no tener miedo de amar???
a la vieja del tano la amaba...?
cornuda la hizo... y encima hay que andar festejando las gracias de este viejo hijo de puta!!!
caga a la mujer como si fuera un adolescente, llena de culpas al hijo, y todavía hay que venerarlo!!!
puteo un poco... éste es el lugar...
xq no se va a la mierda ese viejo hijo de puta!!!

Unknown dijo...

Peralta no entendí bien,. ¿Me tengo que empomar a la mina que labura conmigo? Mire que es fulera. Y si mañana la estoy por quedar le tengo que pedir a mi hijo que la busque? No, olvidesé, prefiero que Alfredito me dedique we are the champions.

LolaPapallona dijo...

Che, loco, que manga de insensibles...


A mi me gusto...



Bueno, memocione, ¿Y que?...
Pero coincido con Ned Hell, deja, yo de mi laburo paso de tirarme a ninguno, ¿eh?

Anónimo dijo...

Anónimo, veo que no entendió el cuentito, vaya atrás, relea y después opine, o no opine una mierda, qué sé yo. Ned Hell, no sea insensible, su compañera puede ser fulera y usted amarla igual, viejo. Además, no hay por qué hacer lo del protagonista de la historia, fue su historia y no hay por qué imitarlo, haya hecho bien o no.

Anónimo dijo...

HOLA PERALTA: SIEMPRE LEO TU BLOG, ME GUSTA MUCHO, pERO LO QUE HAS CONTADO ACÁ, ME GUSTA MUCHO MÁS, PORQUE ES VERDAD, SON MOMENTOS INOLVIDABLES, UNICOS, LO HE VIVIDO, POR ESO TE PUEDO DECIR QUE SI, ES ASI. VIVRLOS A FULL CUANDO SE DAN Y AMAR, AMAR, AMAR SIN CONDICIONES. TE FELICITO

Anónimo dijo...

AHHH ME OLVIDABA DECIRTE QUE SOY LA SEGUNDA MUJER QUE ESCRIBE AQUÍ. QUE TE P. QUE SOS BUENO.

Anónimo dijo...

muy buena peralta.
llega.

Anónimo dijo...

Peralta, siempre lo leo, pero sólo una vez dejé algún comentario.Me gustan mucho sus historias y la manera cómo las cuenta.
Anoche soñé nuevamente con un hombre con el que mantengo un romance en las fantasías, no es más que un compañero de trabajo,pero que aparce siempre en sueños. Nunca será más que eso, pero es una historia de amor fantástica. Yo había leído su historia hace unos días,pero hoy necesité escribirle. Un abrazo.