
–Te acordás de la primera vez? –preguntó ella.
–Uh, fue hace tanto –dijo él.
–Yo no me olvidé –contraatacó Ana.
–Para vos es distinto –se defendió Ernesto.
Hacía exactamente 54 años habían hecho el amor por primera vez. Ana lo recordaba bien. Su miedo adolescente, las cadenas que la ataban a esa vida de católica creyente, toda la transgresión en esos minutos nerviosos de sexo con la persona que amaba o creía amar.
Ana recuerda cada segundo de ese acto, su pollera larga levantada, sus piernas alrededor de la cintura de él, el olor del zaguán, los ruidos de la calle, sus brazos en los hombros de aquel joven tan inexperto como ella, su espalda en la humedad de la pared... Cómo olvidar la primera vez... Han pasado muchos años desde entonces, muchos años y dos vidas.
Después de aquel acto amoroso, llegaron enojos, peleas adolescentes, y lo que fue hermoso dejó de serlo en muy poco tiempo.
Ambos siguieron su vida, se casaron, tuvieron muchos hijos y hasta que se reencontraron, 44 años después de aquel primer acto, no descubrieron cuánto se habían amado. Hace diez años que se encuentran, dos veces por semana, para revivir aquel hermoso momento. Hace 10 años que son amantes, en todo el hermoso sentido de la palabra.
8 comentarios:
Es como la canciòn, esa, del autor de Garganta con Arena; cuando canta en el tema Septiembre de 1988, "es como la primer novia,que nunca se olvida. Esta muy sensible, ultimamente Peralta, me gustan esos temas; puta che, se me piantò un lagrimon... tambien por ser el primero en putear¡¡¡
2 veces por semana??? cojen más seguido que yo!!!
Offtopiqueo para preguntarte amigo Peralta, a vos que sos seguidor incondicional de nuestra presidenta:
Ya presentó Cristina Kirchner una moción de condena a la Federación Rusa por la invasión de Georgia en las Naciones Unidas, utilizando la expresión "derechos humanos" 657.342 veces?
Avisame, porque no me enteré... gracias
Parece que las historias de sexo de la 3ra. edad, no garpan.
Tiene razón la condesa. Lo que garpa son las historias sórdidas. Por ejemplo, yo hubiera cambiado un detalle:
En vez de un reencuentro de los viejos, podría haber sido que el hijo de Ana se garcha a Ernesto.
Ahí la cosa hubiera tomado otro color.
Loco, no tienen sentimientos.
¿Cómo que no tenemos sentimientos?
¿y el hambre? ¿el sueño? ¿las ganas de cagar? ¿Las ganas de ponerla?
¿Esos no son sentimientos?
esa historia se parece a la de un conocido m�o que despu�s de 17 a�os de casado le pidi� a la mujer no convivir y coger cada tanto ...
para mantener eso que les sal�a tan bien...
claro que no creo que ten seguido como estos viejos!!
y que de las cornudas parejas de estos viejos ??
ya se murieron...?
as� la se�ora no siente culpa...
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